jueves, 2 de julio de 2015

Padre Edgar Larrea Dedicatoria

“Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?… ”




“En vida hermano, en vida”


Este sitio es para todos aquellos y aquellas que en vida tuya hermanito y amigo del alma Padre Edgar, te amaron y encuentren una partecita de ti en medio de esta gran ausencia que experimentamos en nuestro ser. Entre más pasan los días, ¡¡¡más cala!!!!

Y también es para aquellos que el Señor está llamando a través de lo que Él te inspiró en vida: tus cantos.


Una vez, nos platicaste como amigo, que veías la obra de Dios y que tú no hacías más que ser un instrumento en Sus Manos, que hubo personas en la radio en Colombia, en Medellín y en Bogotá, y aquí mismo en México, en Estados Unidos de Norte América, que llamaban para dar su testimonio de que al escuchar tus cantos -la Palabra de Dios en ellos- unos dejaron de intentar suicidarse o drogarse, o alcoholizarse…y seguramente querido Edgar, sigue sucediendo esto hasta que nos volvamos a ver.


Este sitio quiere ser humildemente una ermita….un oratorio…un sitio de alabanza y de contemplación. Ayúdanos a ser adoradores de Dios y que amemos inmensamente a María nuestra Santísima Madre, dando ternura, dulzura, misericordia, bondad a esta Creación que tanto lo necesita, aunque no seamos comprendidos y muchas veces seamos rechazados. 

¡Te llevamos siempre con nosotras!
Tus hermanas Flor y Gema

"Milagro no es que Dios haga lo que tú quieres. Milagro es que tú hagas lo que Dios quiere" (Padre Edgar Larrea)






Padre Edgar Larrea Oblato Benedictino



Los oblatos benedictinos necesitamos ser auténticos discípulos de la Escuela de Amor que San Benito a ejemplo de Jesucristo quiso qué fuésemos, de tal forma que las personas que interactúen con nosotros, queden prendadas, enamoradas de Jesús el Amado Divino y quieran amarle, seguirle, contemplarle, servirle; amor que nos manifestemos a nosotros mismos, a quienes nos rodean y a la creación entera incluyendo a los animalitos y todo ser vivo, pues de otra forma, sólo seremos "campanas que resuenan", como dice San Pablo: "Si hablo la lengua de los ángeles y dejo mi cuerpo para ser quemado vivo y no tengo amor, de nada me sirve"... y padre Edgar Larrea en uno de sus cantos dijo: "Si yo no tengo amor, nada soy, se me van las ganas de vivir".









Padre Edgar Larrea Power Point